Wednesday, June 01, 2005

Groucho y Shakespeare, ante los cementerios de elefantes de Francia, Europa y la UE

La prensa europea más solvente oscila hoy entre cementerios de elefantes, Shakespeare, Marx (tendencia Groucho) y “Volverás a la UE, pero Nunca llegarás a Nada” (tragicomedia inédita de Juan Benet) [ .. ] En Londres, el Times afirma que los holandeses liquidarán el proyecto de Tratado constitucional europeo, con un nuevo, ruidoso y feroz rechazo. En Frankfurt, la Frankfurter Allgemeine Zeitung tampoco parece dudar del “efecto dominó” de un rechazo popular contra la Torre de Babel institucional. En Londres, Financial Times afirma que la Europa institucional está siendo víctima de un terremoto popular, que el matutino financiero percibe con placer ----ante la humillación trágica de la arrogancia---- y pena ----ante el triunfo de la reacción más negra. En Milán, el Corriere della Sera afirma que, en definitiva, Francia, primero, y la UE, segunda víctima, sufren las consecuencias de la excesiva hipocresía y excesiva arrogancia. En este caso, el calificativo “troppa” tiene algo del gran arte lírico italiano. En Ginebra, La Tribune de Geneve, utiliza el mismo lenguaje: una Francia hundida en las cenizas de la arrogancia hipócrita de sus gobernantes, disputándose el lenguaje vacío de las promesas hueras. En París, Liberation, que conoce sus clásicos, hace dos advertencias de una evidencia palmaria: a).- Chirac prepara un gobierno Villepin – Sarkozy que puede explotar en vuelo, poco después del despegue. b).- El viejo cocodrilo ha encerrado en un mismo saco a dos gallos carnívoros que se odian sin remedio. [ .. ] Desde la locomotora de un tren que no conduce a ninguna parte, Groucho Marx le grita a Zapatero: “¡Más madera...!”.

2 Comments:

Blogger Eduardo Allende said...

¿No le resulta fascinante que la principal conclusión que parecen extraer nuestros políticos es que 'debe hacerse un mayor esfuerzo para explicar a los ciudadanos el proyecto'? Insisto, no hay pero ciego que el que no quiere oir.

9:38 AM  
Blogger Tremere said...

Coincido con el Financial Times. Me alegra que los franceses hayan rechazado la pseudo-constitución de Giscard, porque es mala para Francia y para Europa (y, huelga decirlo, para Estepaís/Caína) pero me entristece profundamente que lo hayan hecho basándose en los "argumentos" de los peores demagogos de la izquierda y la derecha.

2:21 PM  

Post a Comment

<< Home