Tuesday, April 12, 2005

Rainiero, Juan Pablo II y los infortunios de la virtud tecnológica

¿Qué añadir de las virtudes y riesgos ----literalmente infernales---- de la realidad tecnológica que nos ha tocado vivir? Viajar, ser testigo y poder contar siquiera una parte ----mínima, cuando no manipulada---- de acontecimientos de cierta o primera importancia. En mi caso, viajar de Montecarlo a Roma, para seguir la agonía del príncipe Rainiero o Juan Pablo II. Y, al mismo tiempo, ¿un accidente?, ¿un virus?, te ----me---- dejan temporalmente “inválido”, a riesgo de perder algo así como 7 Go de datos, fotos, documentos, crónicas, libros, etc., perdidos en un artilugio que deja de funcionar cuando menos te lo esperas y te obliga a volver a servirte del lápiz, el papel, los “viejos” cuadernos escolares, insustituibles, siempre. Tristeza ante el carácter catastrófico de los riesgos. Impotencia ante la imposibilidad de no poder utilizar el recurso formidable del blog para contar cosas como la vida en Roma antes, durante y después de los funerales de Juan Pablo II. Cosas horrorosamente distorsionadas cuando no manipuladas por fariseos de las especies más diversas. ¿Tiene sentido volver la mirada hacia atrás, con o sin ira? ¿Permezzo? Avanti!!

4 Comments:

Anonymous Javier said...

Avanti a toda vela pero siempre con el cuaderno a buen recaudo.

8:53 AM  
Blogger Wallenstein77 said...

Hola a todos:
Me alegro JP de verte de nuevo por aqui. El periodista Robert D. Kaplan en "Viaje a los confines del mundo" decia que él siempre iba con libreta para hacer sus cronicas para no depender de las teconologias o de los impedimentos de esta. Lo peor de todo es haber perdido los 7 gigas de datos. Eso si que es una "ideputada". Por lo que mejor mirar para delante.
Saludos a todos.

9:55 AM  
Anonymous sopadeajo said...

Me sorprende siempre la precisión con la que los literatos acuñaís las cantidades con precisión de contable (artístico, claro).
Una vez, a mí, que me dedico a la muy noble y muy leal teoría de los números; que es la matemática de las relaciones entre los números, pero nunca la cuantificación de ellos. Y matemática es esto :calidad; jamás cantidad.....,como decía Windows me hizo la putada de piratearme y repito, fue Windows, aunque resulte difícil creerlo (incluso para mí..) y como no tenía copia de nada porque pasaba de todo, pues perdí justamente mis escritos, las fotos recolectadas aquí o allá, los programas míos..
Y de nuevo no os lo vaís a creer, pero nunca había pesado lo que tenía en disco duro, de manera que nunca supe lo que perdí irremediablemente, aunque sí lo sentí sobremanera sobre todo por las fotos, porque las chicas eran guapas de cojones y mis escritos también, pero cuesta más reconstruir a una chica que a un escrito. De estos últimos, uno siempre se acuerda más o menos de lo que dijo.Es más difícil rememorar la enigmática forma de un seno, de una hondura, de una depresión...

De manera que haber perdido 7 Giga octetos es haber perdido algo (al menos..), no como yo, que nunca supe cuanto perdí.

Espectáculo surrealista, insoportablemente mediático, lo del vaticano.
10 millones de personas mueren cada día.
Un anciano muere y 100 millones de moscas se agolpan en torno a él.
Come mierda,hermano.
Tantas moscas no pueden equivocarse.

2:29 AM  
Blogger Juan Pedro Quiñonero said...

En mi caso, lo de 7go es repetir el dajo que me dijo el señor que pegó un vistazo a mi portatil... teniendo sus dudas sobre la posible recuperación... luego ---ayer tarde--- resultó que igual si puede: y esta mañana espero recuperar mis archivos. Todo madera.

6:30 AM  

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